Investigadora de la UAEMéx recibe el Premio Matilde Montoya 2025 por su aportación a la ciencia y la salud

La profesora e investigadora de la Facultad de Química de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), Hariz Islas Flores, fue distinguida con el Premio Mujeres en Ciencias Biológicas y de la Salud: Matilde Montoya 2025, otorgado por la SECIHTI, la Secretaría de Salud y el grupo farmacéutico Neolpharma. El reconocimiento busca visibilizar el trabajo de científicas mexicanas que contribuyen a resolver problemáticas que impactan directamente en la salud pública.
Islas Flores, investigadora desde 2009, ha consolidado una línea de estudio centrada en el monitoreo de contaminantes emergentes —como fármacos y productos de cuidado personal— presentes en cuerpos de agua y descargas hospitalarias del Estado de México. Su labor se enfoca en evaluar los efectos tóxicos de estas sustancias en organismos acuáticos mediante el modelo xenopus laevis, ampliamente utilizado en estudios ambientales y toxicológicos.
La científica recordó que su interés por los ecosistemas acuáticos nació en la infancia, inspirado por la observación de ranas. Esa curiosidad la condujo a estudios de maestría y doctorado en la UAEMéx y, desde 2013, a una trayectoria docente e investigadora marcada por retos como estereotipos de género, la conciliación con la maternidad y el diagnóstico de una enfermedad crónica. No obstante —afirmó— esos desafíos fortalecieron su convicción de impulsar a nuevas generaciones: “Me di cuenta de que sigo teniendo la capacidad para hacer lo que amo e inspirar a futuras científicas”.
Tras recibir el premio, Islas Flores subrayó que representa un mensaje poderoso sobre la capacidad de las mujeres para romper barreras y reafirma que la ciencia desarrollada en la UAEMéx tiene impacto nacional. Destacó también la necesidad de acercar modelos femeninos en STEM a niñas y jóvenes de educación básica y media superior, como una estrategia efectiva para reducir brechas.
Actualmente, su equipo analiza efectos como malformaciones, estrés oxidativo y alteraciones conductuales derivados de la exposición a filtros solares y compuestos farmacéuticos, además de estudiar métodos de remoción aplicables en tratamiento de agua.
Islas Flores cerró con un llamado a confiar en el potencial propio y a trabajar con constancia para alcanzar metas que beneficien a la sociedad: “El primer paso es tener un sueño; lo demás se construye”.








